360 Kilómetros cuadrados es muy poco
Es simple: una tierra de 7,2 Kilómetros de ancho y 51 de largo es muy pequeña, escasamente se puede hacer una maratón en ella. Pero a pesar de eso, hay quienes creen que ellos deberían ser felices, y guardar silencio mientras mantienen sus cabezas agachadas mirando el suelo árido de esa franja patética.
Allí no hay ríos, hay playas sin océano, y las lluvias son un milagro. Pero debería estar bien porque esos hombrecillos verdes se fueron. Lástima que no sea así, ellos están detrás de la muralla, de aquella que ellos mismos construyeron cuando regalaron la tierra; y por más lejos que estén, no serán mas de 4 kilómetros, están rodeando la zona y pueden disparar cuando quieran.
Tal vez una celda sea un regalo para el presidiario. Tal vez deberíamos preguntarles. “Pero están lejos”, es una excusa sencilla, y problema resuelto ¿Será que devolverles la tierra en donde siempre vivieron es un regalo? Los hombres de verde se la quitaron, pero les devolvieron una parte… tal vez fue un gran acto de nobleza.
Yo pienso que las ideas de Yasser eran coherentes. Sí las de Yasser, las de el terrorista, de aquel fanático religioso que no era de nuestra misma fe, ni de la misma que profesan esas criaturas verdes, a quienes ya no sé cómo llamarlos. Ciertamente no les llamaré terroristas, pues no creo que su objetivo sea causar terror.
Yasser quería dividir las tierras, y poder seguir a líderes diferentes; y contrario a lo que todos creen él no peleaba por la fe. Él sabía cuantas tierras quería, y no eran muchas; pero ciertamente no eran unos ridículos 360 Kilómetros cuadrados. Es decir, la ciudad donde yo vivo es más grande, y me refiero sólo al área urbana, a la que está llena de edificaciones insípidas y caminos cuadriculados, a aquella en donde no hay cultivos, y ninguna fuente primaria imaginable de alimentos. Y así están quienes viven allá; en un rectángulo mal dibujado, con caminos cuadriculados, y sin la posibilidad de conseguir algún alimento.
No creo que a los hombres les guste vivir aislados del exterior, sin rutas para hacer intercambios, y sin la posibilidad de conocer visitantes. Y lo dudo más aún cuando viven en una franja surrealista en donde no hay agua. Por eso es irrelevante que los verdosos se hayan retirado: porque se fueron pero los rodearon y los hacinaron; además los separaron del resto del mundo.
Dicen que Yasser aceptó esas condiciones, pero no es verdad: él aceptó las tierras, la franja pequeña; pero no aceptó las murallas, ni el encierro, ni las prohibiciones. Él aceptó que se les dejará hacer trueques, y que les ayudaran a reparar el daño que les hicieron hasta que pudieran valerse por sí mismos ¿Y ahora se supone que se deben conformar porque aquellos remedos de orcos se alejaron sólo 4 Kilómetros? No, yo no lo creo; porque 360 Kilómetros cuadrados de tierra seca y amurallada es muy poco, sobre todo para un millón y medio de personas aisladas, que no han tenido derecho a la educación, ni a dormir tranquilos. Y por eso a mí no me importa lo que hayan hecho; no son los únicos que han cometido errores, y ciertamente no han cometido los peores. Y por eso es justo liberar a Palestina.
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